El telo (I)

Por mucho tiempo pasé por la calle caminando por la puerta sin pensar que algún día podría entrar ahí con algún fulano X, y finalmente consumar la que vendría a ser mi “primera vez” en el cuarto de ese hotel que quedaba (coincidentemente) a dos cuadras de mi casa.

Solo cuando escuché que aquel hotel, que para mi no tenía ningún significado y pasaba desapercibido en los miles de hoteles que pululan la Av. Aviación y sus alrededores, era en verdad un punto de encuentro de muchas parejitas caletonas, recién fue ahí donde me percaté que ese era el lugar donde finalmente lo haría. Contigo.

Me haces sufrir. No sabes como quiero sacar de mi cabeza esa idea estúpida que se formaba cada vez que pasaba por la puerta de ese hotel. Me imaginaba todos los detalles, a manera de sadomasoquismo, como sería si alguna vez fuéramos.

Pensé en los detalles mas absurdos. Como por ejemplo, ¿cuando? De noche saliendo de una fiesta, de tarde después de clases, ahora mismo que estoy tan aburrida, podría levantar el teléfono y llamarte.
¿Sabes que? Cada vez que pasaba por la puerta del hotel (era inevitable, porque justo el micro me dajaba en esa esquina) para ir a casa, veía el estacionamiento del frente y siempre (siempre, se los juro) había un sitio vacío. ¿Nos estaba esperando? Yo sonreía pensando que era una señal, un buen augurio.
Igual, como ya te lo dije, me haces sufrir.

Muchos meses después pasé ahí y miraba ese mismo espacio vacío, pero ya tenía un aire de burla, de mofa. Nunca llegaríamos a ir. Al menos juntos no. Quizá uses ese point con tu flaca (de seguro tienes una enamorada de toda la vida) pero no conmigo, la otra, la que conociste, te gustaba pero con la que nunca llegaste a nada.

Igual seguía torturandome. Aunque tratara de evitarlo, mi cabeza iba nuevamente al mismo lugar. Entrando por la puerta. Pagando con tarjeta. Subiendo en un ascensor. Abriendo la puerta. Quitándote la ropa. Quitándome la ropa. Echándonos sobre la cama. La luz apagada. Descubriendo tu boca nuevamente.

Me haces sufrir. Tu y ese maldito telo.

3 Respuestas a “El telo (I)

  1. Sácate la espina y anda al telo, si quieres a jatear, y a escuchar a otros tirar…

  2. no es nada del otro mundo un telo u_U

    en una casa es mucho mejor xD

  3. sería paja que actualizaras.
    el blog me gusta bastante.

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