Yo te amo, yo tampoco

Ayer estuve jugando a ser concejera del amor.

Mi amiga “C” que muy recientemente ha comenzado a salir con un patita que le presentó otra amiga, nos arrastró a “L” y a mi a un monólogo de dos horas sobre su relación, línea cronlógica incluida, con “B”, su nuevo próximo a ser “novio”.
Ahora, de una buena amiga se esperaría en este caso tres cosas: escuchar, guardarse sus opiniones, y hacer el máximo esfuerzo por emocionarse con cosas que no tienes ninguna relación en absoluto con mi vida, pero que para C son el próximo paso al noviazgo.

C está emocionada con su nueva adquisición, y digamos que el tipo la sabe hacer. Es atento, es amable, es gracioso, la saca a pasear, la saca a comer, TIENE CARRO, la atiende, la engríe, le dice cosas lindas, le compra rosas, TIENE CARRO, etc.
Así que, ni bien pasaron dos semanas de haber roto con su ex-novio, apareció esta nuevo relación para C, la cuál le ha cambiado -segun palabras de su propia madre- la actitud, la vida, las ganas de vivir, etc.

“L”, mi otra amiga arrastrada a este monólogo, había seguido los tres pasos de la buena amiga: callarse, escuchar y vivir la historia. Yo aguardaba en mi esquina, sonriendo y asintiendo al mismo tiempo que L, secretamente envidiando (debo admitir) la buena suerte de C en cuanto a hombres. Quizá hay chicas que tienen sex appeal y otras que no. Ya entraremos en eso mas adelante… por ahora, sigamos con C y su hombre maravilloso, su principe azul que no vino en un caballo, sino en un volvo negro con un escape ruidoso. 

C está emocionada, y tiene razones para estarlo. El otro día, B le dijo que LA QUERÍA. Si, dijo “Te quiero de verdad”, casi tartamudeando, casi tropezándose con su propia lengua, y añadió un “disculpame, es que me pongo nervioso porque nunca le muestro mis emociones a nadie”. Mi amiga L se tapó los ojos. Yo la miré consternada, cuando de pronto, de su boca chiquitita salió un: “Aaaaaaaaay, que liiiiiiiiindddoooooooooooo”, para el cuál no estaba preparada. Solo atiné a mirar a C con una sonrisa de imbécil total y asentir mil veces.
L : “Cuando un chico te dice que te quiere es porque está enamorado”.

Yo iba a objetar, cuando C me interrumpió y siguió hablando:
“¿Tu crees? Ay, pero yo no quiero casarme, no quiero nada serio”.

L : “Si, de verdad eres muy joven para algo serio”

C : “El me dijo que desde que está conmigo ya no se va a juerguear con sus amigos, que ya no le interesan esas cosas”

L : “Así son los chicos cuando se enamoran”

Yo esperaba un momento para que dejaran de hablar y poder ser el pájaro de mal agüero y decirle a C que no se emocionara mucho, que porque un chico te dijera a las dos semanas de salir “Te quiero” no significa que te quiere de verdad, que esas cosas son producto del tiempo, de una RELACIÓN, pero ellas siguieron en su ping-pong de la muerte, hasta que en un momento pude hablar finalmente: “Pero, en serio, tomatelo como algo divertido, no te lo tomes como una relación”, le dije a C, esperando que lo suyo sea mas acerca de vivir el momento y no de realmente enamorarse de un tipo que podría cansarse e irse a otro lado, a perseguir otra chica.

Yo conozco a B hace un par de semanas, casi tanto como lo conoce C, incluso menos, y los comentarios que vuelan alrededor suyo son de jugador y pendejo. Yo le dije esto a C, cuando recién empezaba la relación, y ella me dijo que ya sabía. Guerra avisada, no mata gente, supongo.
Para un chica como yo, que hablando en parroquiano “no tiene calle”, esas cosas deberían encadilarme tanto como a L, pero gracias a dios, tengo una mamá que me ha contado un par de cosas sobre los hombres y las cosas que hacen cuando están emocionados (no confundir con enamorados) de una chica. Eso y los libros de Marcela Serrano.
Eso de “te quiero” lo he escuchado ya mil veces en amigas, amigas de amigas, e incluso cosas peores: mujeres que han llegado a tener “relaciones” con hombres por meses, y que luego han sido brutalmente abandonas porque el fulano simplemente se cansó de ellas. Así que, tan rapido como viene, así de rápido de va. Todo en función de cuanto dure la etapa de enamoramiento. Y de hecho, yo no creo que B sea tan caradura para decirle a C que la quiere sin quererla, o que sea parte de su plan para meterla a la cama. Yo creo que él de verdad lo siente. De verdad siente que quiere a C, de verdad siente que va a dejar toda la juerga atrás y va a tener una relación con C, de verdad que es una chica super inteligente y especial… por ahora.

Cuando eso pase, quizá no sea tan doloroso para C. Ojalá no lo sea. Pero esas cosas pasan, y tipos como B, jugadores, son adictos a todo esa etapa de enamorar a una chica.
Supongo que uno puede hacerse adicto a eso, y si eres un tipo que cae bien, ¿por qué querrías dejar de hacerlo?

Por otro lado, bien por C, salió de una relación agria para entrar en un periodo mas dulce. Quizás ella también piensa que es pasajero, quizás usa a B para olvidarse de su ex-novio.

Elegí no decir nada. Si comenzaba ha darle mi opinión, quizá pensarían que soy una envidiosa, así que preferí guardarlos para mi misma y este blog.

Después de esa concesión de ser el centro de atención y de envidia, C se retiró a su casa, B la iba a pasar a buscar mas tarde. No puedo evitar sentir un poco de recelo. Pero realmente no tengo ganas de psicoanalizarme en este post. Quizá para el siguiente…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s