El infame short

La revolución de las minis y los shorts sucedió un poco tarde para mi. Recién a los 19 me animé a usarlas, ya que por fin me sentía mas segura con mi cuerpo (gracias a gimnasio) porque había bajado esos kilos de mas que tenía.
También descubrí que pueden ser armas letales para poner nerviosos a los chicos y que, por ende, hagan estupideces. Esto resulta muy gracioso ya que por alguna razón hay hombres que les cuesta mucho hablar con una chica en mini. Y si, la verdad es que cuando una se quiere arreglar, puede provocar choques cuadruples de autos fácilmente.

Pero como en todo, usar shorts o minis tiene sus desventajas. En este verano que se han puesto de moda los super ultra mini shorts las cosas se han puesto mas peligrosas aún. Porque una cosa es que descubras que un amigo está mirando de manera lasciva tus piernas y otra muy distinta es que un viejo -digamos, cuarentón- se postre sobre el sillón de Starbucks mordiendo su lapicero mirandote e imaginándote en DIOS-SABRA-QUE pocisiones. Estas dos cosas me pasaron en dos epocas distintas que no están relacionadas una con la otra. La primera me sucedió con “S” y me vino la verguenza catolica -y eso que yo no soy católica- de despertar otro tipo de sentimientos en mis amigos, que dicho sea de paso, ni me daban bola -ya saben, esa clase de atencion- que guardaban para las chicas coquetas. No señor. De pronto un día sucedió el ya esperado extreme makeover y resulta que yo si era una chica y no un chico medio afeminado.
La segunda, hace poco, mientras tomaba un café con mi mamá. Si, con mi mamá. Me senté en uno de los sillones, yo super cómoda en mis mini shorts, solo para darme cuenta que estaba en la mira de un viejo verde que no dejaba de mirarme. Asco, horror, nauseas, eso es todo lo que diré. Si pues, es que yo no tengo ese complejo que algunas chicas sufren de encontrar atractivos a los viejitos. Gracias a Dios no tengo problemas sin resolver con mi padre.

No me quedó otra que ignorarlo, e ignorar a los otros cinco fulanos que se habían sentado -que casualidad- alrededor de mi mesa e hicieron comentarios y risitas cuando me paré. ¿Tanto alboroto por un par de piernas? Ni siquiera voy al gimnasio seguido como para decir que estoy “regia” -aunque odio esa palabra, me parece que solo las viejas pitucas la usan.

Usar mini tiene otros inconvenientes: por ejemplo que mientras subes una escalera, la gente puede mirarte los calzones por abajo. Osea que estas prendas deberían venir con una advertencia: No usar en caso vaya a transitar por escaleras sin contrapaso. También puede suceder que haya un grupo de hombres sentados en los escalones, que pensando lo mejor, no se han sentado ahi para mirarle las bragas a las chicas, pero que bien se pueden ganar con las tuyas.
Uno más: los vientos. Si, mi querida, los vientos te pueden jugar malas pasadas. Puedes estar transitando de lo lindo por una calle, viéndote super sexy, y a los diez segundos haber hecho el ridículo total, porque no, no te vas a ver como Marilyn Monroe.
Quieren otro: No te podrás agachar a recoger nada, y nadie podrá agacharse a recoger nada. Primero porque si tu te agachas, tiene que hacer de cunclillas y con tacos esto es peor. Y si alguien, algun caballero de preferencia, se agacha a recogerte el lápiz, y pongamos que lo haga de buena gente, te va a ver todo en su camino de subida. Asi que si se te cae el lapiz, mala suerte.
La última: bajar de carro o sentarse o pararse. Esto hay que hacerlo con sumo cuidado. Primero que si toda tu vida has usado jeans, pues ahora vas a tener que acostumbrarte a sentarte de costadito como las señoritas hacían en el siglo XVIII o en las novelas de Jane Austen. A menos que quieras mostrarle tus bragas al primer idiota que se siente frente a ti. Creo que enviarías el mensaje equivocado.

Si pues, tiene sus cosas la mini. El short tiene sus inconvenientes tambien, cuanto mas pequeños peor. Pero los recomiendo altamente. Bien puestos pueden volver locos al mas cuerdo. Bien usados pueden garantizarte un punto extra con ese chico especial. Así que poniéndolos en la balanza versus esos jeans comodos que usas siempre, creo que podemos sacrificar un poco de esa comodidad para ver esa cara de idiota que va a poner ya sabes quién.

Así que las animo chicas a que este verano se pongan unos shorts bien incómodos y que se les vea el alma completa. Salud por eso.

Una respuesta a “El infame short

  1. Pero las minis son excelentes, y ustedes las mujeres les encanta sentir las miradas para sentirse atractivas

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