La indiferencia es un arma letal que nos puede llevar a la desgracia total.
Para nosotras es algo irresistible.
Lograr la atención de un tipo que nos es indiferente es algo que nos puede hacer perder la cabeza, nos puede hacer perder los estribos y ridiculizarnos en mil maneras posibles. Ahora… no estamos hablando de un tipo patán que le gusta maltratar a las mujeres. Estamos hablando del típico indiferente, ese que es cordialmente correcto, que guarda su compostura y que no se le van los ojos aún cuando nos esforzamos para que lo haga. Que le da lo mismo mirarnos que mirar a una pared en blanco (o al menos eso es lo que te hace pensar). Lo peor es caer en su red, dejarnos llevar por la emoción de la conquista, y sobretodo, esforzarnos en tratar de obtenerlo, a como de lugar. Chicas, no se esfuerzen, ¿acaso no se han dado cuenta que eso es exactamente lo que él busca?
Pero, primero que nada, ¿por qué nos atraen los hombres que son así? Hay muchos factores en juego.
Para empezar, cuando algo es difícil de conseguir se le aprecia más. Las mujeres somos tan pero tan rayadas que no vamos a ir por el pata que nos mira con OBVIO deseo, sino por aquel que no se inmuta de nuestro largo escote, el que no se ríe de nuestros chistes, el que no nos presta atención cuando hablamos. ESE es el tipo que nosotras queremos. Su atención se convierte en algo que deseamos fervientemente a medida que nos ignora. En cuestión de días nos vemos buscando su aprobación para los más mínimos detalles. Si sabemos que lo vamos a encontrar en un lugar, nos esforzamos por vestirnos de acuerdo a lo que pensamos que le va a gustar. Nos esforzamos por estar como unas diosas. Nos convencemos que ahora si vamos a llamar su atención. Y al final, él se va a percatar de nuestro esfuerzo, pero solo para disfrutar perversamente de nuestro sufrimiento. De eso vive.
Luego, el mismo hecho que sea un fulano indiferente nos hace pensar en la fantasía idiota que es un tipo misterioso que aún no ha encontrado a esa chica que le mueva el piso; y encima nos creemos que nosotras somos las que lo vamos ha volver loco. Error, porque primero que nada, borrate de la cabeza eso del amor a primera vista. Es un mito que debemos superar. Segundo, si bien las mujeres tenemos tendencia a enamorarnos mas rápido (porque fantaseamos demasiado), los hombres lo hacen con el tiempo. Y por último, tu no lo vas a cambiar querida, porque esa indiferencia que te atrae tanto, que te hace pensar en él como una suerte de tipo misterioro, es su estrategia para conquistarte a ti, a tu amiga y a tu hermana.
Aceptémoslo, somos unas taradas que babeamos por fulanos así. Pero no te desanimes. Para todo hay cura. Y te lo dice una adicta-a-indiferentes-en-rehabilitación, así que si yo pude hacerlo, tu tambien puedes.
Ahora… esta estrategia funciona muy bien con las mujeres. Lo podrás comprobar tu misma y seguro tus amigas. Nunca falta la chica que está prendida de ese idiota que nunca termina de hacerle caso.
Pero… ¿funciona tambien en los hombres?
Aquí es donde se pone mas interesante, ¿no?
Bien, yo no soy una experta en practicar la indiferencia. Te puedo decir que mi experiencia personal me dice que una mujer indiferente no es tan atractiva como un hombre indiferente. Es simple comprenderlo: la mayoría de hombres están en busqueda de la chica fácil que cumpla con la “misión asignada” y luego están buscando pasar a la siguiente. Piensa en un chico en sus 20s y 30s como un león en cautiverio que recientemente ha sido soltado en medio de la sabana africana. Pues va a querer montarse sobre cualquier cosa que camine. Así que una chica que es indiferente con ellos es simplemente una chica difícil y no van a perder en tiempo en tratar de convencerte de lo contrario.
Bueno, pero no todos los hombres son así.
La indiferencia te puede ayudar tambien a llamar su atención. Un tipo que está acostumbrado a que tu lo busques, no se va a esforzar en buscarte. Pero si dejas de hacerlo, se va a preguntar que fue lo que pasó. Ahora no es cosa de enojarse y tratarlo mal. Incluso puedes sonreírle y tratarlo con decencia. Tampoco es cosa de olvidarte que existe.
Por ejemplo, se encuentran en una fiesta en una casa X. Lo que tu normalmente harías es acercarte a él y saludarlo. Él, que de seguro te ha visto entrar, está esperando que lo hagas. Pero tu te vas hacia otro lado, conversas con unos amigos, en fin, te ”olvidas” de ir a buscarlo como es usual. Vas a ver que a los diez minutos lo vas a tener a tu lado, buscándote conversación sobre cualquier cosa. Ahora lo tienes en tus manos. Practica tu indiferencia. Miralo como si fuese una amiga muy masculina. Si es inteligente, se va a dar cuenta que algo ha cambiado, y que no siempre vas a estar ahí para él.
Imagínate que te has peleado con tu mari-novio. Estás harta que sea tan inmaduro, que se olvide de llamarte el sábado por la noche para salir, y que en general, se haya vuelto un descuidado en la relación contigo. Yo sé que estás molesta. Pero no se lo demuestres a él. Cuentaselo a una amiga que te comprenda y que no vaya a divulgárselo a medio mundo. Desahógate con cualquiera. Si quieres díselo a tu analista. Pero con él no. Ni siquiera lo llames. Ni lo busques. Yo se que te va a costar. Y bastante. Trata de hacer algo diferente. Sal con tus amigas, que se yo.
No le hagas pensar que te afecta. Haz le pensar que si él quiere comportarse con un niño de diez años, tu no le vas a aguantar las cosas como su mami lo haría, y te vas a buscar alguien que sea mas maduro.
En general, mi consejo siempre es que te diviertas. Sobretodo si estás en tus 20s. Este es el momento para divertirse. No para enfrascarse en relaciones que te estresen y se agarren la época de tu vida donde vas a poder hacer todas las locuras que se te ocurran.
Diviértete. La vida es una, y haz que sacarle el ancho.

